El RETO de dar Feedback

El RETO de dar Feedback

12 claves a tener en cuenta a la hora de dar y recibir feedback

  1. No lo llames “crítica constructiva”

No me gusta este término. Al pronunciar las palabras “crítica + constructiva”, mi experiencia me ha demostrado que la otra persona se pone de inmediato a la defensiva y le surge un pensamiento tipo “ahora me vas a poner buena cara pero me vas a decir que no lo hago bien”.

En algunos casos, la persona que da esa “crítica constructiva” sabe que corre el riesgo de molestar a su interlocutor y va con pies de plomo. Este exceso de sutileza le resta naturalidad al proceso.

El lenguaje no es inocente, ser el objeto de una crítica no le suele gustar a mucha gente, por muy constructiva que sea, por cierto, ¿qué se pretende construir?

  1. Cuidado con los egos: Hay que saber darlo y también recibirlo

Los egos nos pueden entorpecer a la hora de dar y recibir el feedback.

Quien lo da debe saber que está dando su visión de una situación, una visión que puede estar muy respaldada (por la empresa por ejemplo), pero es recomendable dar el feedback desde la humildad del que da simplemente y llanamente su opinión, no desde la absoluta convicción de poseer la verdad absoluta.

Quien lo recibe juega un papel fundamental. Un feedback no es un ataque a nuestra valía, no pone en tela de juicio nuestra profesionalidad, es tan solo una opinión que nos permite mejorar nuestro desempeño. Nos puede permitir mejorar. Si aceptamos los feedback nos damos el permiso para mejorar. Si nos ponemos a la defensiva, los demás acabarán callándose para evitar la tensa situación. Y nosotros perdemos una valiosa fuente de información.

  1. Genera confianza

Los feedbacks se dan en un contexto de confianza. Una confianza que se fundamenta en la creencia de que las personas actúan con la mejor de las intenciones, con la voluntad de hacerlo bien. Pero nadie es perfecto, y si somos conscientes de eso, de nuestra vulnerabilidad, entonces podemos generar un espacio conjunto de mejora a través del feedback.

Para generar confianza es importante cuidar el mensaje, la emocionalidad del mismo, el tono, mi corporalidad. Un feedback lanzado de manera agresiva o en tono de reproche pondrá a la persona que lo recibe a la defensiva.

  1. Tan solo es una opinión

Recordemos que cuando damos un feedback tan solo estamos expresando nuestra opinión. El ser humano es un ser enjuiciador y a menudo damos nuestra opinión sin tener todos los datos.

Cuando recibimos un feedback, nos toca valorar la valía del mismo y la “autoridad” de la persona que me lo da.  Os invito a haceros esta pregunta al recibir el feedback: ¿esta opinión en qué me puede ayudar para mejorar?

  1. Es una de las mejores maneras de aprender

¿Cómo saber si estamos haciendo las cosas bien, mal, regular, perfectamente si no nos dicen nada?

Jorge Luis Borges decía “Si todo sale bien aprenderemos muchoSi algo sale malaprenderemos mucho más«.

Tal vez nuestro principal reto a la hora de recibir feedback es entender que todo lo que hacemos es mejorable y que estamos constantemente aprendiendo.

El feedback es un mecanismo de mejora constante.

  1. Sirve para reforzar lo positivo:

El Feedback también debe servir para reforzar lo que se hace bien.  Fundamental para generar más confianza.

  1. Potencia la comunicación y evita conflictos

Si sentimos que tenemos la confianza suficiente para dar y recibir feedback, generamos un espacio de comunicación libre, en el que se pueden decir las cosas sin temer la reacción. Desde la confianza y el respeto se puede hablar de todo (o casi para no ser tan tajante J). Una comunicación adecuada evita muchos conflictos “de gota” (esa que hace que se desborde el vaso..).

Hablar y discutir desde la confianza genera más confianza. No es recomendable huir del conflicto sano.

  1. Siempre evaluar acciones o comportamientos, no a la persona.

Una de las reglas de oro del feedback. Evaluamos, opinamos sobre comportamientos, acciones y no sobre la persona, opinamos sobre lo que hace, no sobre lo que es. No personalicemos ni generalicemos. No es lo mismo tener un comentario desafortunado en un momento dado que ser etiquetado como borde o irascible.

  1. Un consejo:

Antes de dar un feedback, resulta interesante solicitar la propia autoevaluación del receptor. Todo sabemos que no somos perfectos y solemos autoevaluarnos más duramente que los demás. Nos podemos encontrar que la persona evaluada sea consciente de sus áreas de mejora y no sepa cómo hacerlo.

  1. Implica un plan de acción

Si tienes un equipo a cargo tu feedback debe ser el primer paso antes de un plan de acción. ¿Qué quieres hacer con este feedback? ¿Qué vas a hacer diferente con la información recibida?

  1. No es necesario que la empresa te organice la reunión

Muchas empresas que tienen sistemas de evaluación por competencia ya “organizan” una reunión anual o semestral para que el “jefe” le de feedback al colaborador. Si la empresa impulsa la práctica del Feedback enhorabuena, si no lo hace, que no sirva de excusa para no hacerlo. Es recomendable ser proactivo en este aspecto. Integrando los feedbacks en el día a día, es muy probable que tanto la relación con los colaboradores, como la calidad del trabajo se vean beneficiados.  Por cierto, aunque no haya mecanismo de evaluación 360, el solicitar feedback a tus colaboradores sobre tu liderazgo también te ayuda a ser mejor líder. Al fin y al cabo, ¿Quién se beneficia o sufre tu estilo de liderazgo?

  1. Agradece el feedback

El feedback es un regalo que nos puede ayudar a mejorar, tanto profesionalmente como personalmente. La persona que lo da merece el agradecimiento de la que lo recibe.

Esperamos que este artículo te sirva, el saber dar y recibir Feedback es todo un reto personal. ¡No dudes en darnos el tuyo sobre este post!

 

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