LA DEBILIDAD PERMITIDA DE LOS SUPER TALENTOS

LA DEBILIDAD PERMITIDA DE LOS SUPER TALENTOS

Una gestión deficiente de la comunicación, del liderazgo y del talento puede acarrear súper conflictos en las organizaciones. Y puede que en muchos casos el “malo de la película” no sea ningún villano sino un profesional con talento que actúe con muy buena fe.

Me gustaría comentaros el caso de cuatro líderes con talento, con personalidades y métodos muy distintos. Todos sabemos que son personajes ficticios pero con comportamientos muy reales que podemos identificar en nuestro entorno (empezando por uno mismo…).

El “Clark”

Cuando se pone el traje, Clark se convierte en todo un boyscout, cargado de buenas intenciones, con alma de salvador, busca el bien común, queriendo llegar a todas partes. Es muy trabajador, no cuantifica sus esfuerzos ni el tiempo que le dedica al trabajo. Es muy paciente y confía en el potencial de todas las personas. Sus cualidades y su liderazgo inspiran a muchos, lidera con el ejemplo y no duda en sacrificarse en pro de la misión que considera tener. Le importa mucho las normas y estar a bien con la autoridad.

Todas estas cualidades son la causa de sus “debilidades permitidas” (retomando la expresión del Dr. Belbin).  A menudo rehúye del conflicto aun sabiendo que tiene argumentos y recursos de sobra para ponerle fin, lo cual genera en ocasiones consecuencias innecesarias y que podían haberse evitado. Le cuesta adaptarse a un mundo tan complejo con medias tintas, en ocasiones puede parecer ingenuo. Le cuesta decir que no y el rol de salvador que asume le trae unos cuantos problemas. Algunas personas le echan en cara que va de salvador cuando nadie se lo ha pedido, y otros le reprochan de no haberles ayudado cuando salva a todos los demás. A menudo esta faceta de salvador impide el desarrollo de los que le rodean.

El “Bruce”

Cuando se pone el traje, Bruce impone mucho, causa respeto y miedo. Es muy inteligente, trabajador, orientado a resultados, valiente y está dispuesto a sacrificarse por su causa. Es un gran defensor de su organización, trabaja duro para el bien común, aunque sea con métodos poco ortodoxos y fuera de la norma. Es tenaz, perspicaz y autoexigente. Es muy desconfiado, por ello su círculo de confianza es muy restringido.

Como debilidades permitidas, destacaría que traslada su autoexigencia a su equipo, lo cual en algunas ocasiones se convierte en exceso de control y una aparente falta de confianza. No duda en situarse fuera de las normas para conseguir sus objetivos, lo cual genera desconfianza y reprobación en los demás líderes de la organización.

También le falta inteligencia emocional y resulta poco ilusionante trabajar con él, es taciturno y le mueve a menudo la ira y el miedo, de allí que desea trasladar estas mismas emociones en los demás.

El “Tony”

Cuando se pone el traje, ¡Tony es una máquina! Es un genio de la tecnología, es carismático, con un sentido del humor agudo, excéntrico y desenfadado. Su orientación a resultados es máxima, se rodea de la gente con más talento para conseguir lo que se propone. No es especialmente hombre de equipo, pero su pragmatismo le ha demostrado que rodeándose de personas con talento él también es mejor. Es un líder carismático, provocador, brillante y generoso con su entorno. El cual se reduce drásticamente cuando hablamos de su círculo de confianza.

Tiene una visión global, lo que le permite ver el territorio más allá del mapa.

Su debilidad permitida podría resumirse en dos palabras: “límites y excesos”. Vive al límite, no entiende de medias tintas y muchas veces considera que “el fin justifica los medios”, el exceso de riesgos pone en peligro la viabilidad de su organización en más de una ocasión y su exceso de ego le lleva a infravalorar a su competencia y a creerse siempre en posesión de la verdad. Su alta orientación a resultados le limita la escucha, y no duda en tomar decisiones peligrosas en contra de la opinión de sus compañeros.  El ser un visionario le hace apostar por lo que entiende será el futuro a pesar del precio a pagar.

 El “Steve”

Cuando se pone el traje, Steve es un hombre de honor. Tiene un concepto muy claro del bien y del mal. Hombre de valores firmes como la justicia, la amistad y la libertad, está dispuesto a sacrificarse por su equipo y por sus valores. Es perseverante, se crece ante situaciones adversas y nunca renuncia ni se da por vencido. Es un líder inspirador, un ejemplo para muchos, un referente. En situaciones difíciles su visión estratégica transmite mucha confianza.

Su debilidad permitida reside una vez más en su virtud: Es tan fiel a sus valores que puede llegar a ser intransigente y poco flexible, lo cual puede suponer un problema cuando su organización aborda un proceso de cambio. Defenderá a las personas antes que a la organización, lo cual puede derivar en conflictos con profesionales que no tienen las mismas prioridades. Dada su perseverancia y su carácter luchador, ese conflicto puede tomar dimensiones muy importantes.

¿Reconoces a directiv@s de tu organización? Estos cuatro personajes tienen un talento considerable que muchas organizaciones quisieran para ellas, pero sus debilidades permitidas pueden echar a perder todo este talento si no se gestionan y desarrollan a conciencia. Los conflictos y la ineficiencia productiva no suele ser intencionados, al contrario, la mayoría de los profesionales actúan con la mejor de las intenciones de cara a la empresa. Invertir en programas de desarrollo personal en los que l@s directiv@s tomen consciencia de sus fortalezas y debilidades permitidas les permitirá evitar errores propios de sus personalidades, tomar mejores decisiones, potenciar su liderazgo y optimizar el talento en sus equipos.

Lo cual, qué duda cabe, redunda en beneficio de la empresa. Y tú, ¿qué puedes hacer para optimizar el talento de tu equipo directivo?

Rafa López

Director de Proyectos

rafalopez@stellae-coaching.com

Tel: +34 690 088 170

Leave a reply