TIC TAC..TIC TAC… ¿Para cuándo lo importante?

TIC TAC..TIC TAC… ¿Para cuándo lo importante?
La falta de tiempo es una de las excusas más utilizadas para no cambiar las cosas. También es una de las preocupaciones más importantes tanto en el mundo de las empresas como en el mundo del emprendimiento.

En los cursos sobre gestión y planificación del tiempo, uno de los recursos habituales es hablar de la “Matriz de la administración del tiempo”, una herramienta desarrollada entre otros por Steven Covey:

 

matriz-del-tiempo1

 

 

Para su correcta interpretación, se recopilan las actividades que llevamos a cabo a diario y se distribuyen en algunos de los cuatro cuadrantes:

  1. Urgente e Importante
  2. No urgente pero Importante
  3. Urgente pero no Importante
  4. Ni Urgente ni Importante

Muchas de las personas que tienen problemas de gestión del tiempo se dan cuenta que pasan mucho tiempo en el cuadrante 1, solucionando lo urgente y lo importante, “apagando fuegos”.

Y de paso, ya que estamos en lo urgente y como nos cuesta decir que no, solucionamos lo urgente de los demás que no es importante para nosotros (cuadrante 3), y como estamos muy estresados, desconectamos un momento y nos vamos a tomar un café o a echar un cigarrillo (cuadrante 4).

Todo esto es muy habitual,  igual que desatender al cuadrante 2: el cuadrante de lo Importante pero no urgente. Sin embargo, es ocupando el tiempo en este cuadrante cuando mejoramos nuestra “capacidad de producción” y, por tanto, nuestra capacidad de vender más en el futuro.

Algunos ejemplos de prestar más atención al cuadrante 2:

 1)      Formo a mis colaboradores para que asuman nuevas responsabilidades: ya no seré el único en hacer una determinada función, con lo cual multiplico mi capacidad de producción, dispongo de más tiempo para pensar en la estrategia futura, o simplemente, pero no menos importante, dispongo de más tiempo para dedicarle a mi familia.

2)      Si no tengo colaboradores, puedo buscar alianzas o subcontratar algunas funciones para mi proyecto. No tenemos por qué saber hacer de todo.

3)      Invierto el tiempo en seguir formándome para seguir siendo creativo e innovador.

Si piensas que no tienes tiempo para nada, que solo te dedicas a apagar fuegos y tienes la sensación que ese monstruo llamada “Día a Día” te come, lo siento, pero es muy probable que estés haciendo algo mal.

El cuadrante 1 no es el cuadrante del futuro. En la empresa puede que lo de la estrategia esté en mano de otros departamentos, para un emprendedor o una microempresa es de vital importancia reservarse estos espacios de crecimiento para pensar en el presente con vistas al futuro. Es fundamental tener la mirada puesta al futuro, buscar momentos de reflexión para valorar lo hecho, buscar áreas de mejora, buscar oportunidades para seguir creciendo, en definitiva, para mejorar.

Estimado lector, reorganizar tu agenda es posiblemente una de las mejores inversiones que puedes hacer para el resto del año. Te invito a que pienses en:

¿qué ganarás cuando dispongas de más tiempo?,

¿qué actividades no te aportan valor? y ¿qué es lo primero que puedes delegar y cuánto tiempo ganarás con ello?.

La mala noticia es que el tiempo no se estira, tan solo podemos gestionar las actividades que llevamos a cabo a lo largo de un día,  de una semana, etc. Esta gestión no tiene por qué resultar fácil, lo más fácil es dejarse llevar por el día a día y quejarse de que no tenemos tiempo para nada.

Leave a reply