Escena 7: Poder vs Autoridad

Escena 7: Poder vs Autoridad

TU con su colega Iker en un bar tomando una cerveza…

Iker: Bueno cuéntame… la que estás liando… me han contado lo de la Alianza… ¿de dónde te sacas todas estas fantasmadas?

TÚ: un libro que estoy leyendo, da buenas ideas, que me parecen de sentido común, y nada…me atrevo a aplicarlas y parece que funciona…el equipo está dando resultados y el ambiente es bueno.

Iker: ya me contarás cuando la cosa se ponga fea…ahora muchos coleguillas pero luego verás. Yo creo en lo de toda la vida, les digo lo que tienen que hacer y el que no lo haga…ya sabes, un grito para que se enteren quien manda y si no rectifican a Personal y a la P*** calle, con la cantidad de parados que hay ya saben lo que tienen que hacer. Lo mejor es el “ordeno y mando” por el artículo 33.

Aún así, soy demasiado bueno, muchas veces para cubrirlos hago yo el trabajo, por ejemplo…te puedes creer que los clientes solo me quieren  ver a mí? Los de mi equipo son incapaces de hacer las cosas por si solos. Así que ya saben…si lo poco que les pido no lo hacen…puerta.

TÚ: bueno…si te funciona…personalmente no soy muy partidario de este método. A mí no me gustaría que me trataran así. Mi antiguo jefe, Luis, me decía que si él hacía mi trabajo o el de cualquiera de su equipo entonces no estaba haciendo el suyo y por el que la empresa le paga. Es como un entrenador deportivo o un Director de orquesta, está ahí para guiar, para apoyar, pero ni salta a jugar al campo ni toca el violín ni el clarinete.

Iker: Ya… y seguro que Luis nunca os ponía a raya.

TÚ: no… no le hacía falta. Mira, algo que me impactó mucho y que siempre recuerdo en el día a día es la diferencia entre PODER y AUTORIDAD.

Iker: (con cara de ironía) Sorpréndeme…

TÚ: Me lo explicó el día que me nombraron jefe… me dijo, tal cual: “ahora ya eres jefe, enhorabuena. La empresa te acaba de otorgar un PODER importante, el de dirigir personas. Con este poder, puedes hacer y deshacer lo que quieras en tu pequeño reino. Lo que la Empresa no te dio ni te puede dar, y que solo te puede reconocer tu equipo es la AUTORIDAD. Cuando tu equipo te reconozca la autoridad para dirigirle, entonces serás más líder que jefe, entonces tu equipo estará unido, confiará en ti, y estará dispuesto a realizar esfuerzos extras para conseguir vuestros objetivos y …

Iker: y …y qué??

TÚ: El día que tu equipo te reconozca esta autoridad no necesitarás el poder.”

Iker: (con cara de cortado) … y esto como lo consigues??

TÚ: pues en eso estoy, con el día a día, con respeto, con confianza, sin recordarles que el que manda soy yo, cuidando la comunicación, el ambiente, no creo que el miedo sea la gasolina que necesita un equipo… pero tampoco te quiero aburrir con mis fantasmadas… Me piro que ya es hora de volver a casa, nos vemos la semana que viene ok?

Iker: Ok…..por cierto…

TÚ: dime?

Iker:…Cuando tengas un rato, envíame el título de ese libro…ya sabes, por si acaso..

PROPUESTA 7: La empresa te da poder, si lo haces bien tu equipo te reconocerá autoridad. Un líder puede tener autoridad sin poder (un líder sin cargo como diría Robin Sharma), autoridad y poder, pero quien solo ostenta poder no es líder, es un jefe… a secas… sin más… que no pasará a la historia…

¿Qué diferencias observas entre una persona con poder y otra con autoridad? ¿Dónde te sitúas tú?

El poder te lo da la empresa, la autoridad te la ganas tú. Al nombrarte manager, la Empresa te dota de una capacidad de decidir, de dirigir un equipo, de decirle a tu gente qué tiene que hacer, y cómo lo tiene que hacer, te dota de la capacidad de imponer disciplina. A priori te dota de todo esto, y muchos managers se toman este pack sin pensarlo mucho, “soy el jefe, soy el que mando, y punto”, y salvo en circunstancias extremas, ese liderazgo no tiene mucho éxito. Sin embargo abunda en muchas organizaciones.

Creo no equivocarme diciendo que todos conocemos a alguien que conoce a “jefes”:

  • Gritones
  • Que a menudo faltan al respeto.
  • Que no reconocen los logros
  • Que no escuchan
  • Que solo por tener este poder, creen que saben más que los demás.
  • Que consideran que con sus años ya es difícil que nadie les enseñe nada.
  • Que son mal educados
  • Que creen que, más que un colaborador eres su esclavo…

Si, estos jefes existen, no sé si son los que más existen, pero son de los que más se hablan. En las tertulias entre amigos es mucho más habitual poner a caldo a un mal jefe que hablar bien del suyo.

No obstante, el poder que te da la empresa tiene las piernas cortas. Lo que las personas valoran de sus managers son comportamientos basados en: confianza, amabilidad, reconocimiento, escucha, delegación, responsabilidad, muestras de interés, inteligencia emocional, empatía, exigencia, ejemplaridad, etc.…

Dirigir a base de ejercicio de poder, de lucir galones, demuestra pocos recursos, poco trabajo de reflexión y de desarrollo. Liderar requiere buscar el equilibrio entre conseguir los objetivos, cuidar las relaciones y trabajar para crear un entorno en el que cada uno se desarrolle personalmente.

Fred Kofman habla de la tridimensionalidad entre “la tarea, el nosotros y el yo”. Cuidar estos aspectos hará que el equipo, compuestos de individuos satisfechos, trabajen mejor juntos en pro de la consecución de los objetivos. A un líder que consigue crear este entorno de trabajo, el equipo le reconocerá una autoridad que irá mucho más allá del poder concedido por la empresa. Será un líder que apuesta por relaciones sostenibles y éxitos duraderos.

Y tú, ¿en qué situación te encuentras?

    • ¿Usas más de tu poder o has conseguido autoridad?
    • ¿Te gustaría que tu pareja, tus amigos, tus hijos…tuvieran un manager cómo tú?
    • ¿Qué crees que dirán de ti tus colaboradores en esas tertulias con sus amigos?
    • ¿Cómo crees que te recordarán dentro de unos años?
  • ¿Qué podrías y qué estas dispuesto a hacer para que te reconozcan esa autoridad?

Vuelve a tu estilo propio, ¿Qué conclusiones sacas de este ejercicio?

PD: Un gran poder conlleva una gran responsabilidad” Ben Parker (Tío Ben)

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